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Punto Por Punto TV

La reanudación de operaciones de la ruta 11 no representa el fin de la crisis que enfrenta el transporte público en Cuautla; por el contrario, ocurre después de una nueva serie de amenazas, ataques armados, homicidios y suspensiones de servicio que durante 2026 han golpeado a diferentes líneas.

La ruta 11, que presta servicio hacia la zona de Agua Hedionda y sectores como Santa Rosa y Ampliación Vicente Guerrero, suspendió sus recorridos el martes 18 de agosto, luego de reportarse un nuevo presunto cobro de piso.

El paro se prolongó durante prácticamente dos días y, lejos de disminuir la tensión, el jueves 20 de agosto se reportó otro episodio de intimidación cerca de su base, sobre avenida Progreso.

Ahí, sujetos encapuchados dejaron un mensaje amenazante contra los transportistas, mientras que en la zona se registró un conato de incendio.

Ante el temor de nuevos ataques, los operadores optaron por mantener las unidades detenidas. La suspensión afectó a usuarios de varias colonias que dependen de esta ruta para trasladarse diariamente.

Finalmente, este viernes 21 de agosto, la ruta 11 volvió a circular bajo un esquema de acompañamiento y vigilancia implementado por autoridades de los tres niveles de gobierno. La reactivación fue confirmada por el Gobierno de Morelos.
Ruta 9: amenazas, paro y asesinato de un operador
Uno de los casos más graves registrados este año corresponde a la Ruta 9, con derrotero Trinchera-Paraíso.

El 13 de mayo, sus operadores suspendieron el servicio después de recibir presuntas amenazas relacionadas con el cobro de derecho de piso.

Los mensajes advertían que, de no cubrirse las cantidades exigidas, podrían ser asesinados trabajadores o incluso pasajeros.

El conflicto tuvo un desenlace trágico el jueves 21 de mayo, cuando un operador de esta ruta fue atacado a balazos mientras circulaba por el libramiento de Cuautla, cerca del Instituto Tecnológico de Cuautla, en los límites con Yecapixtla.

El conductor fue trasladado a un hospital, pero murió posteriormente debido a las heridas.

La agresión ocurrió apenas días después del paro provocado por las amenazas, lo que incrementó el temor entre los trabajadores del volante.

La ruta 9 ya había enfrentado anteriormente problemas relacionados con presuntos cobros de piso y, de acuerdo con reportes publicados en mayo, la suspensión de ese mes representó la tercera ocasión en menos de dos años en que sus operadores detenían actividades por este tipo de situaciones.
Ruta 85: ataques, quema de unidades y tres muertos en dos días

Otro de los episodios más violentos durante este año se concentró en la Ruta 85, que comunica Cuautla con municipios de la zona de los volcanes y la Ciudad de México.

El domingo 12 de julio, un trabajador que se desempeñaba como checador fue asesinado y otro más resultó lesionado en las inmediaciones de la base de la Ruta 85, ubicada en la colonia Empleado Postal.

Tras este ataque, la empresa decidió suspender sus corridas hacia la Ciudad de México ante el temor de nuevas agresiones.

La situación se agravó al día siguiente. El lunes 13 de julio, dos hombres señalados como presuntos extorsionadores fueron asesinados afuera de las oficinas de la ruta, en avenida Reforma.

De acuerdo con reportes policíacos, ambos habrían acudido al lugar para exigir nuevamente dinero a los transportistas.

En un lapso de aproximadamente 48 horas, el conflicto dejó tres personas muertas y provocó la interrupción de las corridas de la Ruta 85, afectando a usuarios que utilizan este servicio para trasladarse entre Cuautla, el Estado de México y la capital del país.

Durante 2025 ya se habían documentado paros de distintas líneas de Cuautla por presuntas extorsiones. Entre ellas estuvieron las rutas 6, 7, 11, 4, además de las rutas de Paraíso, Biznaga y Año Juárez.

El antecedente resulta relevante porque varias de las rutas que enfrentaron problemas el año pasado volvieron a aparecer en reportes de inseguridad durante 2026, mientras otras líneas se han incorporado al problema.

En mayo, además del paro de la Ruta 9, transportistas de Cuautla denunciaron que las amenazas de grupos criminales habían llegado al punto de advertir con ataques contra conductores y unidades si no se cubrían las cuotas exigidas.

Hasta julio de este año, al menos seis trabajadores relacionados con el transporte público habían sido asesinados en hechos vinculados con la violencia que afecta al sector transportista en Cuautla y las regiones oriente y norte, asimismo se dio cuenta de que las rutas 6, 9, 11 y 85 se encuentran entre las líneas que han sufrido agresiones, amenazas, homicidios o interrupciones relacionadas con la inseguridad.

El regreso de la Ruta 11 este 21 de agosto representa un alivio para los usuarios de Agua Hedionda, Santa Rosa, Ampliación Vicente Guerrero y zonas aledañas, pero no elimina el problema de fondo.

Transpoetistas han señalado que el reto no se limita a mantener nuevamente las unidades en circulación, sino que han exigido condiciones que les permitan trabajar sin amenazas y sin tener que elegir entre perder un día de ingresos o poner en riesgo su vida y la de los pasajeros.

Mientras la Ruta 11 vuelve a las calles, los antecedentes de las rutas 9 y 85 muestran que el problema permanece activo y que la extorsión al transporte público se ha convertido en uno de los principales focos de inseguridad para Cuautla y municipios de la región oriente de Morelos.

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