
Iván Téllez.
Cuernavaca, Mor. – Productores ganaderos de Morelos estiman que existen más de mil casos de gusano barrenador en la entidad, una cifra muy superior a la reconocida oficialmente, debido a que algunos prefieren atender a sus animales por cuenta propia antes que reportar la infestación a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro), ante la falta de efectividad en la atención de la plaga y de supervisión sanitaria, denunció el presidente del Consejo Ganadero de Morelos, Cristian Pérez.
Señaló que, únicamente en Cuernavaca, los productores identifican alrededor de 125 casos activos que, no han sido notificados a las autoridades. Afirmó que la falta de confianza en los mecanismos de atención institucional ha propiciado que los ganaderos recurran a tratamientos particulares, situación que dificulta conocer la dimensión real del problema y mantener un registro actualizado de los animales afectados.
En contraste, el Gobierno de Morelos informó el 5 de agosto de 2026 que la entidad tenía 11 casos activos registrados, de los cuales tres correspondían a bovinos, seis a perros, uno a un caballo y otro a un caprino. Posteriormente, el mapa epidemiológico del micrositio oficial de Sedagro mostró registros distribuidos en distintos municipios, entre ellos Cuernavaca, con cuatro casos activos en el corte correspondiente a la semana epidemiológica 31. Estas cifras oficiales contrastan con las estimaciones de los productores, aunque no existe una confirmación pública de que los casos denunciados correspondan a nuevas infestaciones verificadas por laboratorio.
También advirtió sobre el impacto económico que representa combatir la plaga, pues el tratamiento de cada cabeza de ganado cuesta entre 500 y mil 500 pesos, dependiendo de las necesidades de atención. Cuando varios animales de un mismo productor resultan afectados, los gastos se multiplican y pueden convertirse en una carga considerable, particularmente para los pequeños ganaderos que deben cubrir los medicamentos y las curaciones con recursos propios.
Ante este panorama, el presidente del Consejo Ganadero de Morelos señaló la necesidad de reforzar la vigilancia y mejorar la respuesta institucional, además de establecer mecanismos de coordinación sanitaria que permitan atender oportunamente los casos sospechosos. La falta de reportes, advirtió, impide dimensionar con precisión la presencia de la plaga y complica la aplicación de medidas para contenerla, por lo que consideró necesario recuperar la confianza de los productores en las autoridades.
El gusano barrenador afecta a animales de sangre caliente y sus larvas se desarrollan en heridas abiertas, donde se alimentan del tejido vivo; sin atención oportuna, las lesiones pueden agravarse y poner en riesgo la vida del animal. La diferencia entre los registros oficiales y las estimaciones de los ganaderos mantiene abierta la interrogante sobre la magnitud real del problema en Morelos.