
Cuernavaca, Mor. – El director de la primaria Narciso Mendoza en Cuernavaca, Marco Efrén Morgado Esquivel, informó que en el plantel la prohibición del uso de celulares no es reciente, sino que se ha implementado desde hace varios años, como una medida para evitar problemas entre los alumnos y el mal uso de los dispositivos.
“Nosotros ya la venimos implementando de hace muchos años atrás. No es posible que los niños traigan el celular porque a veces le dan mal uso, se pierde y genera incidentes o problemas dentro de los mismos educandos”, explicó el profesor.
Aunque en el plantel no se realizan revisiones de mochilas porque no está permitido por la ley, Morgado Esquivel señaló que los propios niños delatan a sus compañeros y que, cuando los maestros detectan o recuperan un celular perdido, se llama a los padres de familia para entregarlo directamente y evitar que el menor lo siga usando en la escuela.
El director destacó que la escuela cuenta con dos aulas de cómputo equipadas, por lo que los estudiantes no necesitan usar teléfonos para investigar. “El celular no lo usan para investigar, lo usan como maldad, para meterse en aplicaciones donde no tienen que entrar”, afirmó.
Finalmente, Morgado Esquivel subrayó que la responsabilidad del uso del celular recae en los padres de familia, no en los maestros. “Los padres son quienes permiten que sus hijos traigan un celular a la escuela. Aquí hay reglas, tenemos que implementar cómo controlar para que haya un mejor orden”, concluyó.