
Cuernavaca, Mor. – Un grupo de jubilados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se manifestó este miércoles en la Glorieta de la Paloma de la Paz, al norte de Cuernavaca, para protestar por el recorte a sus pensiones que comenzó a aplicarse desde el 1 de mayo, derivado de la reforma al artículo 127 constitucional.
El vocero de los inconformes, Tomás Valdés, explicó que muchos de los afectados fueron empleados de confianza que cumplieron con contratos de larga duración bajo reglas claras, pero que fueron modificadas al término de su vida laboral, lo que ahora les impide seguir pagando su casa, créditos bancarios o la educación de sus hijos y nietos.
“La presidencia lo ha vendido como algo para cierto grupo que no cumplió con un contrato de larga duración, pero nosotros sí lo hicimos. Las reglas estaban claras desde un principio y fueron modificadas ya que terminó nuestra etapa de mayor vulnerabilidad”, denunció Valdés.
El líder de los jubilados advirtió que este recorte abre la puerta a la aplicación retroactiva de medidas que afecten los derechos de los trabajadores en México. “Hoy somos nosotros, pero mañana puede ser cualquier otra persona. Todos estamos en riesgo de perder el patrimonio por lo que tanto hemos trabajado”, señaló.
A diferencia de otras manifestaciones, los jubilados de CFE anunciaron que no bloquearán las calles y se mantendrán sobre la jardinera de la glorieta, en una protesta pacífica. Hicieron un llamado a la ciudadanía a ser empáticos con su situación. “Que sean empáticos. Esto abre un camino hacia la aplicación retroactiva de más derechos de los trabajadores de México”, concluyó Valdés.