
El abogado Gregorio Martínez advirtió sobre una crisis en materia de justicia derivada de los prolongados tiempos procesales que enfrentan los juzgados, particularmente en Cuautla, donde señaló que la falta de personal e insumos ha generado una carga excesiva de trabajo que retrasa la resolución de los casos.
El litigante hizo un llamado al presidente del Tribunal Superior de Justicia para implementar los mecanismos necesarios que permitan garantizar una justicia pronta y expedita.
Aclaró que la problemática no es atribuible al personal de los juzgados, sino a la falta de recursos y de trabajadores suficientes para atender la demanda existente.
Señaló que algunos juicios llegan a prolongarse uno, dos y hasta tres años, situación que puede tener consecuencias directas para las familias involucradas.
Alertó que el Poder Judicial enfrenta un reto adicional ante la próxima entrada en vigor del nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, ya que, afirmó, hasta el momento no se observan las adecuaciones necesarias para atender las nuevas disposiciones.
El abogado también destacó la falta de salas suficientes para desarrollar los juicios orales y recordó que las instalaciones destinadas a materia penal ya se encuentran rebasadas por la demanda. Por ello, consideró urgente la creación de nuevos espacios y el fortalecimiento de la infraestructura judicial.
Finalmente, sostuvo que mejorar las condiciones laborales y dotar de mayor personal e insumos a los tribunales permitiría reducir el rezago y avanzar hacia un sistema capaz de responder de manera oportuna a las necesidades de quienes recurren a la justicia.