
Por Ángel Álvarez.
Cuernavaca, Mor. – A principios de 2026, el fenómeno therian ganó notoriedad en México y Morelos a través de redes sociales, donde cientos de niñas, niños y adolescentes comenzaron a compartir videos utilizando máscaras, colas y accesorios inspirados en animales. La tendencia despertó curiosidad, pero también una ola de críticas, desinformación y estigmatización.
Con el paso de los meses, el interés mediático disminuyó, aunque para quienes forman parte de esta comunidad las agresiones no terminaron. Integrantes aseguran que aún enfrentan burlas, acoso y discriminación, principalmente en escuelas y espacios públicos, debido a la forma en que expresan este pasatiempo.

Amber León, integrante de la comunidad therian en Morelos, afirmó que quienes practican esta actividad continúan siendo víctimas de bullying. Relató que durante una actividad escolar, ella y otros jóvenes que portaban máscaras fueron agredidos con agua, basura y comida, además de recibir burlas por parte de otros estudiantes.
Explicó que ser therian no significa creer que se es un animal, sino que se trata de un hobby basado en el uso de accesorios y representaciones inspiradas en distintas especies para convivir con personas que comparten el mismo interés. “Es meramente un modo de vestir”, señaló.

La joven también aclaró que existe una diferencia entre esta comunidad y la teriantropía, un trastorno clínico relacionado con la creencia de ser un animal, situación que, dijo, suele confundirse y alimenta los prejuicios hacia quienes únicamente participan en esta actividad recreativa.
Ante ello, hizo un llamado a la sociedad para evitar la discriminación y comprender que quienes forman parte de la comunidad therian siguen siendo personas que buscan un espacio de convivencia sin afectar a terceros. “Lo tomamos como un hobby, no como una forma de vida”, expresó.

Finalmente, pidió respetar la diversidad de intereses entre las y los jóvenes y evitar que la desinformación continúe generando actos de violencia o exclusión contra quienes practican esta expresión.
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