
Iván Téllez.
Cuernavaca, Mor. – El incremento en el precio del maíz y los costos de producción presionan el precio del kilogramo de tortilla en Morelos, donde los industriales buscan homologar las tarifas hasta alcanzar un máximo de 28 pesos, aunque actualmente el producto se comercializa desde los 20 pesos, dependiendo de la zona y los gastos de operación de cada establecimiento.
Aunque el precio de la tortilla no está regulado por el Gobierno federal, los industriales del sector consideran los 28 pesos por kilogramo como un precio de referencia para la entidad. Sin embargo, las diferencias entre establecimientos responden al costo de la materia prima, el gas, la electricidad, el transporte, los salarios y otros insumos necesarios para la elaboración y distribución del producto, explicó Antonio Vázquez Quezada, presidente del Consejo de la Masa y la Tortilla en Morelos.
Cuernavaca es una de las zonas donde los costos de producción y operación generan mayores presiones para los negocios, por lo que algunos establecimientos mantienen precios inferiores a los 28 pesos. La intención de homologar las tarifas consiste en ajustar los precios que permanecen por debajo de ese nivel ante el encarecimiento de los insumos, sin que esto signifique que todas las tortillerías deban cobrar la misma cantidad.
Por el momento, el sector no contempla rebasar el límite de 28 pesos por kilogramo; no obstante, cualquier ajuste futuro dependerá del comportamiento de la producción y la disponibilidad de maíz en Morelos. Si la cosecha estatal resulta insuficiente para abastecer la demanda, los industriales deberán evaluar el costo de adquirir el grano en otras entidades, así como los gastos adicionales de traslado.
El encarecimiento de la materia prima ya representa una preocupación para los productores. En septiembre y octubre de 2026, representantes del sector reportaron incrementos en el precio del maíz y ajustes de entre uno y dos pesos por kilogramo de tortilla en algunos establecimientos. También advirtieron que la escasez de grano, relacionada en parte con las condiciones de sequía, complica mantener los costos de producción.
Ante este panorama, los industriales esperan el respaldo de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro) para fortalecer la producción local de maíz y facilitar el acceso a la materia prima a precios competitivos. El objetivo es reducir la dependencia del grano procedente de otros estados y contener los gastos que enfrenta la industria de la masa y la tortilla, de acuerdo con las demandas de apoyo que el sector ha planteado públicamente.
La preocupación también se centra en el impacto que un posible incremento tendría en la economía familiar, debido a que la tortilla forma parte de la alimentación cotidiana de una amplia proporción de la población. Por ello, los industriales buscan mantener precios accesibles y evitar nuevos ajustes, aunque advierten que la estabilidad dependerá de la disponibilidad de maíz y de las condiciones económicas que enfrente el sector.