
El párroco de la iglesia del Señor del Pueblo de Cuautla, Ignacio Ponce Aguilar, informó que la comunidad católica analiza convertir el templo en un espacio permanente de oración, similar a un templo expiatorio, con el propósito de pedir por la paz y por las personas que enfrentan situaciones de violencia e inseguridad en la región.
El sacerdote señaló que la iglesia ha intensificado sus jornadas de oración debido a las condiciones que viven numerosos ciudadanos, quienes, aseguró, padecen amenazas, extorsiones y distintos hechos delictivos que afectan su vida cotidiana y sus actividades económicas.
Afirmó que comerciantes, propietarios de negocios y profesionistas han manifestado temor ante el cobro de piso, las extorsiones y los robos, situación que, dijo, ha provocado el cierre de diversos establecimientos. Indicó que durante visitas pastorales, algunas personas expresaron que incluso tienen miedo de denunciar o hablar públicamente sobre lo que ocurre por temor a represalias.
Asimismo, mencionó que en distintos puntos de Cuautla se han registrado hechos violentos que han generado preocupación entre la población, por lo que consideró necesario mantener la unidad y la oración en favor de quienes atraviesan momentos difíciles.
El párroco destacó que la iglesia continuará promoviendo acciones espirituales para acompañar a las víctimas y a sus familias, al tiempo que hizo un llamado a las autoridades y actores políticos para fortalecer las estrategias que permitan recuperar la tranquilidad en los municipios y comunidades.
Finalmente, expresó su deseo de que la población pueda volver a vivir en un entorno de paz y seguridad, donde las personas puedan realizar sus actividades diarias sin el temor a ser víctimas de delitos.