
La reciente creación de dos nuevos partidos políticos a nivel nacional y la posibilidad de que en Morelos surjan entre tres y cuatro fuerzas políticas locales ha reavivado el debate sobre el impacto que tendría el incremento de institutos políticos en la vida democrática y en el gasto público.
El abogado y especialista en temas político-electorales, Francisco Alvarado Linares, consideró que la proliferación de partidos beneficia principalmente a sus dirigencias, mientras que representa una mayor carga económica para la ciudadanía, al ser financiados con recursos públicos.
Señaló que, tan solo durante el segundo semestre del año, los partidos políticos recibirán alrededor de 75 millones de pesos en prerrogativas, cifra que aumentará conforme se acerque el próximo proceso electoral.
También advirtió que una boleta con 10 o 12 partidos políticos podría generar confusión entre los votantes, incrementar el número de sufragios nulos e incluso desmotivar la participación ciudadana debido a la saturación de opciones.
Aunque reconoció que, en un sistema democrático, debe existir apertura para que nuevas organizaciones políticas busquen su registro, sostuvo que en muchos casos los partidos terminan formando coaliciones únicamente para conservar su registro y acceder a recursos públicos, dejando de lado sus principios e ideologías.
Finalmente, comparó el escenario mexicano con el de otros países donde predominan menos fuerzas políticas y afirmó que un menor número de partidos podría simplificar la competencia electoral y reducir conflictos derivados de los procesos electorales.