
Por Ángel Álvarez.
Cuernavaca, Mor. – La desaparición de mujeres y adolescentes se ha convertido en una de las problemáticas más preocupantes en Morelos. En los últimos meses, varios casos han generado indignación social, movilizaciones estudiantiles y exigencias de justicia, evidenciando una crisis que continúa afectando a cientos de familias en la entidad.
De acuerdo con registros de la Comisión Nacional de Búsqueda y organizaciones civiles, en Morelos existen 2 mil 041 personas desaparecidas y no localizadas. De ese total, 623 son mujeres, lo que representa aproximadamente el 31 por ciento de los casos registrados en el estado.

Las cifras también reflejan la violencia que enfrentan las mujeres morelenses. Tan solo durante el primer trimestre de 2026 se registraron ocho feminicidios y 26 homicidios dolosos de mujeres. En marzo se contabilizaron 14 asesinatos de mujeres, una de las cifras más altas reportadas en los últimos años.
Además, especialistas han advertido que las adolescentes y jóvenes de entre 15 y 19 años concentran una parte importante de los reportes de desaparición. Municipios como Cuernavaca, Cuautla, Jiutepec, Temixco, Yautepec y Xochitepec figuran entre los que acumulan más casos.

En este contexto surgió la desaparición de Michelle Itzayana Fuentes Calderón, estudiante de 15 años reportada como desaparecida el pasado 24 de mayo en Yautepec. Su caso generó una amplia movilización de familiares, vecinos, estudiantes y autoridades, además de una fuerte atención mediática en todo el estado.
La búsqueda de Michelle reavivó el recuerdo de otros casos que marcaron a la comunidad universitaria morelense, particularmente los de Kimberly Ramos Beltrán y Karol Toledo Gómez. Ambas jóvenes desaparecieron en hechos distintos que provocaron protestas, marchas y exigencias de justicia encabezadas por estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Las movilizaciones realizadas durante los últimos meses colocaron nuevamente el tema de las desapariciones en la agenda pública. Estudiantes, docentes y colectivos exigieron acciones concretas para garantizar la seguridad de las mujeres y mejorar los mecanismos de búsqueda inmediata en la entidad.
El pasado martes, durante un operativo de búsqueda realizado en una zona boscosa ubicada entre Yautepec y Tepoztlán, fue localizado el cuerpo sin vida de una mujer. El hallazgo ocurrió como parte de las labores coordinadas entre la Fiscalía General del Estado, la Comisión de Búsqueda de Personas y corporaciones de seguridad federales y estatales.
Aunque familiares de Michelle señalaron posteriormente que el cuerpo correspondería a la adolescente desaparecida, la Fiscalía informó que se llevarían a cabo los estudios periciales y forenses correspondientes para determinar oficialmente la identidad de la víctima y las circunstancias de su muerte.

Durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, el fiscal general Fernando Blumenkron Escobar informó que de 378 personas reportadas como desaparecidas en Morelos, 300 han sido localizadas, lo que representa una efectividad cercana al 79 por ciento. Sin embargo, decenas de familias continúan esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
Mientras avanzan las investigaciones y se esperan resultados oficiales sobre el caso de Michelle Itzayana, las desapariciones de mujeres siguen siendo una de las principales preocupaciones en Morelos, donde cada nueva ficha de búsqueda vuelve a encender la exigencia de justicia, seguridad y resultados para las familias afectadas.