
Con más de 45 años de historia bajo el nombre de Torneo Independencia, el tradicional certamen de fútbol de Yecapixtla iniciará una nueva edición con la participación, hasta el momento, de ocho equipos, además de la posibilidad de incorporar más conjuntos durante esta semana.
La final está programada para el próximo 16 de septiembre, por lo que durante julio, agosto y parte de septiembre se desarrollarán los encuentros que forman parte de esta competencia, considerada una de las más esperadas por los habitantes del municipio.
El presidente municipal, Rafael Sánchez Zavala, recordó que el torneo tiene sus orígenes varias décadas atrás, cuando se realizaban cuadrangulares en el zócalo de Yecapixtla, consolidándose con el paso del tiempo como una tradición deportiva para la comunidad.
En esta edición participan equipos de Yecapixtla, así como representativos de comunidades y municipios vecinos como Ocuituco y Atlatlahucan, lo que amplía el alcance regional del certamen y fortalece el nivel de competencia.
El alcalde informó que el año pasado se repartió una bolsa cercana a 450 mil pesos, monto que aumentó gracias a una cuota de recuperación acordada por los delegados para los partidos de semifinal y final.
Para este año se analiza mantener ese esquema con el objetivo de alcanzar una premiación cercana a 500 mil pesos, además de rifar dos o hasta tres motocicletas entre los asistentes para incentivar la participación del público.
Los encuentros se disputarán principalmente en la cancha Fidel Díaz Vera y en la unidad deportiva Aquiles Serdán. En caso de incrementarse el número de equipos, también podrían utilizarse las canchas de San Marcos y Mexquemeca, ambas adaptadas para la práctica del fútbol.
Señaló que durante los últimos años el municipio ha realizado inversiones para mejorar la infraestructura deportiva, lo que permite ofrecer espacios más adecuados tanto para los jugadores como para los aficionados.
Finalmente, destacó que el Torneo Independencia busca fomentar la práctica del fútbol entre niñas, niños y jóvenes, alejarlos de conductas de riesgo y fortalecer la reconstrucción del tejido social mediante la convivencia de las familias que cada año se reúnen para disfrutar de los partidos.