
Por Andrés Lagunas.
Cuernavaca, Mor. – Víctor N. dormirá esta noche en su cama, tras cuatro noches de calentar “cemento”, en el penal de Atlacholoaya. El ex poderoso director de Pemex se disculpó públicamente con María Felicia… a la que todavía no podrá ver, ni a su menor hijo, por restricción judicial.
La audiencia de este martes fue histórica, pero no solo porque un hombre de poder estuvo tras las rejas por violencia familiar, también porque la víctima denunció públicamente el asedio de la prensa, y ataques recibidos en las redes sociales, tan severos que le impidieron presentarse este día a la audiencia de suspensión condicional, que arrancó a las 8:20 y debió irse a receso porque la víctima no llegó, “por estrés y temor a salir de su casa”, explicaría más tarde en una carta firmada por su asesor jurídico.
Poco antes de las 10 de la mañana, la jueza Consuelo Correa reanudó la audiencia de suspensión condicional, pero se debió posponer porque la víctima no llegó y las partes coincidieron en la necesidad de aplazarla y realizarla de manera privada, o vía telemática, además de solicitar que se reitere a los medios de comunicación que no se publiquen datos sensibles para preservar los derechos de la víctima y su menor hijo. La jueza asintió pero hizo un reconocimiento público a los medios de comunicación presentes porque en todo momento se han conducido en apego al protocolo del proceso penal. No así las redes sociales, que, se dijo en la carta aludida, han sido “crueles”.
Se decidió entonces posponer la salida alterna, que se logrará con el perdón de la víctima, la aceptación de un acuerdo de reparación del daño, y otras disposiciones legales, que se llevarán a cabo de manera privada, para estar lejos de los villanos de esta historia.
Fue así como la defensa encabezada por el abogado Víctor Manuel Solís Huitrón procedió a solicitar la audiencia de revisión de medidas cautelares. Tras un debate con el fiscal Juan Carlos Lagunas y la asesora de oficio de la víctima, el cual concluyó con el reconocimiento de que Víctor ahora sí demostró tener domicilio cierto, dejaría una garantía económica y, aceptó, no intentaría acercarse a las víctima, tras todo ello, la jueza procedió a emitir su resolutivo de cambio de medidas cautelares, autorizándole a salir de prisión preventiva justificada y llevar su proceso en libertad.
Como colofón de esta jornada judicial, Víctor pidió usar la palabra y públicamente se disculpó, con una “sincera disculpa”, reconociendo el daño que su conducta pudo haber ocasionado a la su esposa y asumiendo el compromiso de recibir apoyo profesional para mejorar como persona. “Lamento profundamente lo sucedido y espero que con el tiempo y mis acciones, pueda demostrar un cambio verdadero”.
Fue retirado de la sala dos de juicio orales, esposado, afuera su abogado declaró que el proceso continúa. Y a pregunta del corresponsal Pedro Tonantzin, negó que ya hayan promovido algún amparo contra otras acciones jurídicas en contra de Víctor N, por su labor como director de Pemex.
Pasada la una de la tarde, el ex funcionario federal abandonó el penal de Atlacholoaya, con rumbo a la Ciudad de México, para dormir en su cama tras ocho noches de “calentar cemento”, y volverá, pero solo a firmar cada mes, hasta concluir su proceso penal, que llevará en libertad, libertad que solo perderá si viola las medidas dictadas por la juez Consuelo Correa, que aplicó la ley y hasta fue generosa cuando reinició la audiencia y hasta le preguntó su ya había desayunado y tomado sus medicamentos. Medicinas sí, pero comida no… ya comerá en algún buen restaurante de la capital del país.
Información con derechos de autor Punto Por Punto TV.