
Por Ángel Álvarez.
Cuernavaca, Mor. – En medio de un contexto donde los delitos de bajo impacto continúan afectando a sectores productivos, comerciantes de la masa y la tortilla han comenzado a alertar sobre nuevas modalidades de presión que, aunque no siempre se concretan en hechos mayores, sí generan incertidumbre y temor entre quienes dependen de esta actividad.
La preocupación se centra en la persistencia de llamadas telefónicas con fines de extorsión, una práctica que, si bien no es nueva, sigue representando un riesgo latente para pequeños y medianos negocios, especialmente en zonas donde la vigilancia es limitada y la denuncia aún enfrenta resistencias.

En este escenario, tortillerías de Cuernavaca y la zona sur han sido blanco de llamadas de extorsión provenientes del Estado de México y de centros penitenciarios, denunció Antonio Vázquez, presidente del Consejo de la Masa y la Tortilla, quien precisó que en lo que va del año se han registrado al menos dos casos.
El líder del sector subrayó que, hasta el momento, se trata únicamente de intentos de extorsión telefónica y no de cobro de piso, aunque reconoció que este tipo de prácticas son las que más están impactando actualmente al gremio, por lo que se busca capacitar a los agremiados sobre cómo actuar ante este tipo de situaciones.
Asimismo, hizo un llamado a reforzar la seguridad con mayor presencia policial en colonias y sectores comerciales, al considerar que existe una percepción de abandono en materia de vigilancia, tanto a nivel municipal como estatal.
Finalmente, señaló que muchas de estas llamadas se originan desde el interior de centros penitenciarios, por lo que recomendó a los comerciantes no caer en engaños, evitar realizar depósitos y colgar de inmediato, además de presentar las denuncias correspondientes para generar antecedentes y atención institucional.