
Al arrancar la restricción de teléfonos celulares en las escuelas desde el 3 de noviembre, la secretaria de Educación de Morelos, Karla Aline Herrera, precisó que habrá excepciones de uso de dispositivos por cuestiones médicas o cuando los docentes los requieran para actividades pedagógicas en el aula.
La funcionaria advirtió que aplicarán un protocolo progresivo ante reincidencias, que van desde pedir al alumno guardar el aparato y notificar a los padres, hasta el retiro temporal del dispositivo o la suspensión escolar.
Detalló que la implementación de esta medida se fundamenta en estadísticas nacionales que revelan un uso excesivo de dispositivos y redes sociales entre menores de edad, así como en diagnósticos de salud pública que alertan sobre problemas de sedentarismo y daños visuales por la exposición continua a pantallas.
Expresó que este programa de entornos digitales seguros se ha trabajado de manera coordinada con padres de familia, tutores y consejos de participación escolar en diversas regiones del estado mediante pláticas informativas de prevención.
Añadió que la estrategia no se limita únicamente a los planteles públicos, sino que su aplicación abarca a un total de 3,699 escuelas que incluyen instituciones privadas, indígenas y comunitarias en toda la entidad.
Finalmente, se espera que la nueva medida de restricción de celulares incremente el desempeño de los estudiantes, así como mejorar la convivencia y favorecer la comunicación en las escuelas.