
Trabajadores de los Servicios de Salud de Morelos (SSM) pertenecientes a la Jurisdicción Sanitaria Número III se sumaron este martes al paro de brazos caídos convocado inicialmente en la Jurisdicción Sanitaria Número II de Jojutla.
La movilización tiene como demanda principal la renuncia inmediata del secretario de Salud del estado, Mario Ocampo, a quien acusan de omisión e incapacidad para atender las demandas operativas y laborales del sector.
De acuerdo con los trabajadores, la protesta refleja un descontento generalizado entre el personal médico, de enfermería y administrativo, quienes condicionan la reanudación de sus labores al cumplimiento irrestricto de las condiciones generales de trabajo y al respeto total de los derechos adquiridos a lo largo de sus trayectorias institucionales.
Los manifestantes señalaron que la falta de voluntad política para entablar un diálogo resolutivo ha orillado a la suspensión de actividades en distintas regiones de la entidad.
Entre los puntos centrales del pliego petitorio destaca la exigencia de cese inmediato a las acciones de hostigamiento, acoso y medidas punitivas contra la plantilla laboral.
Las acusaciones señalan directamente al responsable de la administración de la Jurisdicción Sanitaria Número II, para quien también exigen la destitución inmediata, así como al titular de la dirección del Hospital General de Tetecala, al responsable del archivo de personal de las oficinas centrales de los SSM y al jefe del Departamento de Información y Estadística en Salud.
Asimismo, el gremio de enfermería levantó la voz para exigir la asignación equitativa del Concepto 30 a todas las auxiliares de enfermería adscritas a los centros de salud. Argumentan que, a pesar de desempeñar labores fundamentales en la atención primaria de la población, continúan marginadas de este estímulo salarial y de las prestaciones de ley correspondientes a su nivel de riesgo y desempeño.
En el ámbito de la transparencia y la gestión administrativa, exigieron poner fin a la contratación de personal por honorarios que incumpla con las necesidades operativas de las unidades de salud y que perciba sueldos superiores a los tabuladores oficiales.
A la par, solicitaron la entrega formal de los dictámenes e informes sobre actas de hechos turnadas a la Subdirección Jurídica, además de las actas de otorgamiento de estímulos de desempeño y productividad que, afirman, han sido pagadas sin la revisión ni el conocimiento de la representación sindical.
La crisis operativa en los servicios sanitarios se extiende a la infraestructura y los insumos cotidianos.
Asimismo, denunciaron el deterioro grave de las unidades y demandaron la reparación urgente de todo el parque vehicular perteneciente a los Servicios de Salud del Estado de Morelos, elemento indispensable para el traslado de brigadas, medicamentos y la atención de emergencias en los municipios del estado.
El personal de salud reiteró la necesidad de garantizar el pago oportuno de las primas dominicales a todo el personal regularizado y formalizado que labora en esos turnos, así como la inclusión formal de las y los trabajadores al FONAC con la debida validación sindical.
Mantendrán el paro de brazos caídos y una postura firme hasta recibir una respuesta oficial por parte del Ejecutivo estatal que incluya la remoción del secretario de Salud y el establecimiento de una política de puertas abiertas y respeto a los acuerdos trazados.