
Por Iván Téllez.
Cuernavaca, Mor. – El comercio formal enfrenta una desventaja frente al ambulantaje en el Centro Histórico de Cuernavaca, por lo que es urgente que se cumpla el anuncio del nuevo reordenamiento para garantizar condiciones de mayor competitividad, afirmó la presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Griselda Hurtado Calderón.
El Ayuntamiento de Cuernavaca prevé iniciar en las próximas semanas un proceso de reordenamiento integral del comercio en la vía pública, que contempla actualizar padrones, revisar permisos, alinear los puestos y delimitar los espacios autorizados para vender en calles y plazas del Centro Histórico. También se plantea identificar a quienes cuentan con autorización y retirar a quienes no cumplan con los requisitos establecidos.
Hurtado Calderón rechazó las versiones de comerciantes ambulantes que aseguran haber registrado un incremento importante en sus ventas durante el periodo vacacional, al considerar que no existió una afluencia de visitantes que permita sostener esas cifras. Señaló que, por el contrario, el comportamiento observado en el Centro Histórico no corresponde con el supuesto repunte reportado por el comercio informal.

La dirigente empresarial sostuvo que los establecimientos formales compiten en condiciones desiguales, debido a que deben asumir gastos como renta, nómina, servicios, impuestos, licencias y cumplimiento de obligaciones administrativas y de seguridad, mientras que el comercio en vía pública opera bajo un esquema distinto y, cuando carece de permisos, incluso contraviene las disposiciones municipales. El propio Reglamento de Uso de la Vía Pública establece restricciones para el comercio ambulante y señala que el ejercicio de actividades comerciales en espacios públicos requiere licencia o autorización.
Finalmente, consideró que el reordenamiento debe aplicarse a la brevedad con reglas claras y de manera pareja, para recuperar los espacios públicos, garantizar el cumplimiento de la normativa y generar condiciones de competencia más equilibradas. La formalización también implica mayores cargas para los establecimientos, por lo que pidió que las autoridades hagan valer las disposiciones existentes y eviten que quienes incumplen obtengan ventajas frente a los negocios que sí cumplen con sus obligaciones.