
El subsecretario de Agricultura del Gobierno federal, Leonel Cota Montaño, destacó la adhesión de más de 150 mil productores cañeros a los programas federales de apoyo, como parte de la estrategia impulsada por el Gobierno de México para fortalecer al sector y mejorar las condiciones de vida de miles de familias dedicadas a esta actividad.
Durante un encuentro con representantes cañeros y autoridades estatales, el funcionario federal señaló que el sector azucarero forma parte de la agenda prioritaria de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, por lo que se trabaja en reforzar tanto los programas sociales como los servicios de salud dirigidos a los productores del país.
Indicó que actualmente cerca de 150 mil cañeros ya fueron incorporados al programa Producción para el Bienestar, mientras que una cifra similar se encuentra integrada al programa de fertilizantes.
El objetivo, afirmó, es lograr durante el próximo año la cobertura total de aproximadamente 200 mil productores a nivel nacional.
Explicó que además de estos apoyos específicos, también se busca que las familias cañeras accedan a otros programas federales, como pensiones para adultos mayores, apoyos para mujeres mayores de 60 años y becas educativas, a fin de que los beneficios lleguen de manera directa a los hogares del sector.
Reconoció que la agroindustria de la caña enfrenta dificultades derivadas de la comercialización del azúcar y de las condiciones internacionales del mercado agrícola, donde prevalecen bajos precios y una mayor competencia. Ante ello, subrayó la necesidad de fortalecer la productividad y competitividad del campo mexicano.
Asimismo, confió en que durante el resto del año puedan resolverse los pendientes relacionados con la comercialización del azúcar y que el sector inicie el 2027 con mejores condiciones y mayores expectativas de desarrollo.
Finalmente, reiteró el respaldo del gobierno federal a los productores cañeros y aseguró que se mantiene una coordinación constante con las dirigencias del sector para atender las distintas problemáticas que enfrentan las regiones productoras del país.