
La industria de salones de fiestas y eventos sociales en Cuautla atraviesa una de sus etapas más complicadas en los últimos años, derivado del clima de violencia que afecta no solo a este municipio, sino a todo el estado de Morelos.
Empresarios del sector reportan una disminución considerable en la demanda de servicios, lo que ha impactado directamente en sus ingresos.
De acuerdo con testimonios de prestadores de servicios, las ventas, principalmente en renta de espacios para eventos sociales, han caído entre un 40 y un 50 por ciento en comparación con años anteriores.
Esta situación se atribuye al cambio en los hábitos de la población, que ahora opta por realizar celebraciones más pequeñas, privadas y con menor número de invitados.
“La inseguridad ha generado un ambiente de incertidumbre que lamentablemente inhibe la organización de eventos masivos como bodas, XV años y fiestas familiares”, señalaron.
En consecuencia, muchos clientes han decidido cancelar o posponer sus celebraciones, afectando la operación regular de estos negocios.
Además del impacto económico directo en los propietarios de salones, señalaron que esta problemática ha tenido repercusiones en el empleo, por lo que ante la baja en ingresos, los empresarios se han visto obligados a reducir su plantilla laboral o prescindir de trabajadores, al no contar con recursos suficientes para cubrir sueldos.
El efecto se ha extendido a otros sectores que dependen de la realización de eventos sociales, como proveedores de banquetes, música, decoración y fotografía.
Agregaron que la disminución en la actividad ha generado una cadena de afectaciones que impacta a diversos prestadores de servicios.
Incluso, algunos empresarios han optado por cerrar sus negocios o abandonar el giro, ante la falta de condiciones económicas que permitan sostener la operación.
La incertidumbre sobre la recuperación del sector continúa, mientras la violencia sigue siendo un factor determinante.
Representantes del sector señalaron que, de mantenerse esta tendencia, las pérdidas podrían incrementarse, poniendo en riesgo la permanencia de más establecimientos y agravando la situación económica de quienes dependen de esta actividad.