
La aprobación de la reducción gradual de la semana laboral de 48 a 40 horas representa un logro significativo para la base trabajadora, afirmó el abogado Francisco Alvarado Linares, quien destacó que esta medida responde a una demanda histórica en favor de mejores condiciones laborales.
Señaló que la transición hacia una jornada más corta debe implementarse de manera ordenada y supervisada, a fin de evitar impactos negativos en el sector empresarial.
Subrayó que el equilibrio entre los derechos de los trabajadores y la viabilidad de las empresas será clave en esta etapa de ajuste.
Explicó que, además de vigilar el cumplimiento de la nueva jornada laboral, será fundamental garantizar que los patrones respeten las disposiciones legales en materia salarial. Esto incluye el pago puntual del salario mínimo, así como otras percepciones y prestaciones establecidas por la ley.
En este contexto, indicó que las autoridades laborales deberán fortalecer los mecanismos de inspección para asegurar que la reducción de horas no se traduzca en disminución de ingresos ni en evasión de obligaciones patronales.
Finalmente, reiteró que la reforma laboral busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, pero enfatizó que su éxito dependerá de una aplicación responsable y del cumplimiento estricto de los derechos laborales, tanto por parte de empleadores como de las instancias encargadas de su supervisión.