
Por Andrés Lagunas y Mafer Valdez
Cuernavaca, Mor. – “No es vandalismo, es dolor no escuchado”, se Lee en una pancarta sostenida por un estudiante, mientras otros tratan de destruir algunos cristales de ventanas del palacio de gobierno de Morelos, a cuya fachada también lanzaron botellas de agua y alguna piedra, en medio de su grito de dolor y exigencia de justicia para Kimberly Joselin, su compañera de la Facultad de Contaduría.
Son las 12:25 del día aproximadamente, de este martes 3 de marzo que ya pasó a la historia triste de Morelos.
Antes de las 8 AM se empezaron a concentrar en la puerta uno del campus Chamilpa de la UAEM, cientos de estudiantes de diversas escuelas y facultades. Ellos se reunían y preparaban para la marcha anunciada ayer hacía palacio de gobierno, y al mismo tiempo se enardecían porque había otra convocatoria, a otra marcha, primera crispación, más enojo, que estalló pasado el medio día frente a la sede del Poder Ejecutivo.
Cientos de estudiantes de diversas facultades de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) realizaron una marcha que partió desde la puerta 1 de Ciudad Universitaria y recorrió importantes vialidades de Cuernavaca hasta llegar a Plaza de Armas, donde un grupo de manifestantes causó destrozos en Palacio de Gobierno al romper vidrios,lanzar objetos y pintas contra el inmueble.
La movilización, organizada por estudiantes de diferentes unidades académicas, recorrió Avenida Universidad, bajó por Buenavista, siguió por Tlaltenango y Avenida Álvaro Obregón, hasta concentrarse en el zócalo de la capital. Durante el trayecto, los manifestantes exigieron justicia por la desaparición de Kimberly Joselyn Ramos Beltrán y mayores condiciones de seguridad dentro de la máxima casa de estudios.
Paralelamente, otro contingente se mantiene en la torre de Rectoría de la UAEM, la cual permanece tomada desde el lunes. Fernanda, vocera del movimiento, informó que los estudiantes esperan que la rectora Viridiana León Hernández cumpla con la reunión pactada para este martes a las 5:00 de la tarde, derivada de un pliego petitorio firmado el viernes anterior. Advirtieron que, de no concretarse el diálogo, la toma se mantendrá.
Entre las exigencias, los estudiantes reiteran el aumento de personal de seguridad capacitado en violencia de género (conocidos como “venados”) y añadieron un nuevo punto: garantías de no represalias jurídicas contra los participantes en las movilizaciones. “La rectora dice que se solidariza, pero no ha venido a poner cara con nosotros”, señaló Fernanda.
La comunidad estudiantil expresó su temor ante la inseguridad dentro de la universidad, especialmente tras la desaparición de Kimberly y el feminicidio de Aileen, ocurrido hace casi un año. La toma de Rectoría y las manifestaciones continuarán hasta obtener respuestas concretas por parte de las autoridades universitarias.