
Por Fernanda Contreras
Cuernavaca, Mor.- Entre 200 y 300 personas privadas de la libertad concluyen cada año sus estudios de alfabetización, primaria o secundaria en los centros penitenciarios del estado de Morelos, donde alrededor del 30 por ciento de la población presenta rezago educativo. Así lo informó el director general del Instituto Estatal de Educación para Adultos (INEA) Morelos, Uriel Estrada Jaime.
El funcionario explicó que al interior de las cárceles operan círculos de estudio permanentes, atendidos por personal del instituto, lo que permite a las personas recluidas incorporarse a programas educativos en cualquier momento del año. Los internos pueden inscribirse a alfabetización, primaria o secundaria, de acuerdo con su nivel académico.
Estrada Jaime detalló que, de manera anual, se realiza una ceremonia de graduación en coordinación con el gobierno del estado, en la que se reconoce el esfuerzo de quienes concluyen sus estudios. La próxima graduación, adelantó, se prevé realizar entre febrero y marzo del presente año en uno de los centros penitenciarios de la entidad.
Añadió que estudiar representa también un beneficio legal para las personas privadas de la libertad, ya que la conclusión de estudios básicos puede contribuir a la reducción de su condena, conforme a lo establecido en la normatividad vigente. Este incentivo ha favorecido la participación constante de la población penitenciaria en los programas educativos.
Finalmente, el titular del INEA Morelos subrayó que la inscripción a estos programas es totalmente voluntaria; sin embargo, destacó que existe un alto índice de conclusión, cercano al 95 por ciento, entre quienes deciden incorporarse. Señaló que el objetivo principal es brindar herramientas educativas que faciliten la reinserción social y mejores oportunidades de vida al concluir su proceso legal.