
Cuernvaca, Mor.- Grupo de tablajeros y ganaderos se manifestaron en las instalaciones de la Comision para la Protección contra Riesgos Sanitarios, para exigir que no sea clausurado el rastro de Cuernavaca. La autoridad sanitiaria realizó un recorrido de inspeccion y detectó varias deficiencias, por lo cual los usuarios de este centro de sacrificio de animales, exigieron abrir mesas de dialogo y resolver esta problemática sin la necesidad de cerrar.
A la entrada de la oficina en avenida Morelos, colocaron cabezas de cerdo y res, exigiendo ser atendidos, y dando un plazo de 15 minutos para atender sus peticiones o sacrificarian una res a puertas del recinto. Rafael Cepeda, asesor jurídico de los manifestantes, informó que se acordó conformar una comisión de trabajo para buscar soluciones en beneficio de la sociedad morelense, garantizando que el rastro no será cerrado, incluso si los resultados de las muestras tomadas durante la inspección arrojan positivos por clembuterol.
“El rastro no se va a cerrar, eso es lo más importante. Se llevaron unas muestras que van a verificar, y aun cuando algún resultado fuera positivo, vamos a sentarnos en una mesa de diálogo para buscar acuerdos”, señaló Cepeda.
Como parte de los acuerdos, la inspectora Valeria Vélez, señalada por los comerciantes como “prepotente, soberbia y grosera”, fue removida de sus funciones en el rastro y no volverá a ser enviada a realizar inspecciones en el inmueble.
Los comerciantes habían denunciado que el cierre fue ordenado de manera verbal y sin documento oficial, afectando la operación del rastro donde se sacrifican diariamente 50 reses y 80 cerdos, en plena víspera de la temporada alta por fiestas decembrinas.