
Por Fernanda Contreras.
Cuernavaca, Mor.- Jael Jacobo, integrante y coordinadora del colectivo Buscadoras del Sur, informó haber recibido llamadas telefónicas de su hermano Pablo Capistrán, desaparecido desde hace cuatro años, en las que éste le aseguró haber sido víctima de reclutamiento forzado. La activista señaló que el contacto, aunque breve, confirmó que Pablo se encontraba con vida y en condiciones adversas.
De acuerdo con el testimonio, Pablo Capistrán desapareció el 12 de marzo de 2022 en Zacatepec, luego de concluir un trabajo de luz y sonido que realizaba los fines de semana.
Jael Jacobo explicó que las llamadas comenzaron en agosto de 2025 y cesaron en septiembre del mismo año, siendo ese el último contacto que la familia tuvo con él.
Pese a contar con esta información, Jael Jacobo denunció la falta de acciones por parte de las autoridades. Aseguró que no se realizaron labores básicas como la geolocalización de llamadas, rastreos telefónicos ni otras diligencias de investigación, tanto a nivel estatal como federal, a pesar de que existen carpetas abiertas en ambas instancias.
La coordinadora del colectivo advirtió que el caso de su hermano no es aislado y que existen indicios de situaciones similares de reclutamiento forzado, particularmente en la zona sur del Morelos. Indicó que muchas familias aportan datos relevantes, pero éstos no siempre son trabajados por las autoridades, lo que obliga a los colectivos a realizar búsquedas por cuenta propia.
Finalmente, Jacobo hizo un llamado a las autoridades para redoblar esfuerzos y a la sociedad para no estigmatizar a las personas desaparecidas. Recordó que en Morelos se contabilizan más de dos mil personas desaparecidas y subrayó que la colaboración ciudadana y el trabajo serio de la información pueden marcar la diferencia en la localización de las víctimas.