En busca de fortalecer las condiciones de liquidez del municipio de Cuernavaca para asignar un mayor presupuesto a diversas acciones en beneficio de la ciudadanía, integrantes del Cabildo autorizaron el acuerdo por el que se analiza el refinanciamiento de la deuda pública que se tiene con banco BanBajío, en apego a la Ley de Disciplina Financiera de las entidades federativas y los municipios, mediante la contratación de un despacho especializado.
El tesorero municipal, Javier Arozarena Salazar, explicó que el Ayuntamiento de Cuernavaca ha pagado de capital 58 millones 004 mil 588.26 pesos, más 12 millones 681 mil 688.53 pesos de intereses, por lo que al 31 de agosto han liquidado 70 millones 686 mil 276.79 pesos del presupuesto actual.
Por ello, el tesorero municipal afirmó que si no se refinancia la deuda y continúan haciendo pagos como esta programado, al final de la presente administración habría que pagar 131 millones 700 mil pesos, aunado a los 70 millones de pesos que ya han solventando, es decir, estarían pagando 200 millones de pesos únicamente a banco del Bajío, institución con la que se tiene el mayor adeudo y que es a largo plazo.
“La intención es no incrementar la deuda pública, ya que refinanciar única y exclusivamente el saldo insoluto que se tiene con banco del Bajío. Se buscaría mejorar los términos financieros del crédito con banco Bajío al disminuir la tasa de interés. Se buscará un mayor plazo para pago de la deuda pública a 120 meses (10 años), para liquidar el crédito actual de Banco del Bajío, lo que ayudaría a fortalecer las condiciones de liquidez del municipio, pudiendo asignar mayor presupuesto a diversas acciones en beneficio de la ciudadanía”, afirmó.
Al respecto, el presidente municipal, José Luis Urióstegui Salgado, destacó que las decisiones del Cabildo, no solo deben corresponder a sus circunstancias, sino a la que se le heredará a la administración 2024-2027, avalando que les permitirá manejar más fácilmente un servicio de deuda y que no estén distrayendo una cantidad importante de recursos como la que hoy tienen que pagar, que asciende a un promedio de cinco millones y medio mensuales solo a BanBajío.

“El refinanciamiento podría ser, pero no basta reestructurar y aplazar el pago de la deuda, si no estaríamos incurriendo en un error; tenemos que asegurar que las finanzas del municipio se fortalezcan y no solo basados en las participaciones federales, sino en captar más ingresos propios basados en el impuesto predial, en servicios públicos municipales, derechos y aprovechamientos, entre otros conceptos que contempla la Ley de Ingresos”, exclamó.
José Luis Urióstegui aseveró que estos dos pilares, la austeridad y la mayor captación de recursos, junto con un mejor manejo de la deuda con menos inversión mensual, daría la posibilidad de una mayor inversión pública.