
La contaminación en las ciudades no solo se refleja en la basura acumulada o en los residuos visibles, sino que también está presente en el exceso de luz artificial que, además de borrar el cielo estrellado, puede generar afectaciones a la salud y alterar ecosistemas enteros, así lo advirtió el astrofotógrafo Jaime Trejo Luongo, quien llamó a atender este problema que ha ido creciendo en distintas regiones del estado.
Explicó que en los últimos años, ha buscado acercamientos con varios ayuntamientos para impulsar proyectos que permitan disminuir la contaminación lumínica y promover un alumbrado más responsable. Sin embargo, señaló que hasta ahora no han logrado concretarse acuerdos o acciones institucionales que respondan a esta necesidad ambiental.
A pesar de ello, mencionó que sí han logrado avances puntuales a través de iniciativas comunitarias. Un ejemplo es el ajuste realizado recientemente al sistema de iluminación en el balneario Las Tazas, donde se redireccionaron y regularon las luces para reducir el impacto en el entorno natural.
Con esta intervención, señaló que se mejoró notablemente la visibilidad del cielo nocturno y se favoreció el avistamiento de luciérnagas, especie cuya presencia ha disminuido debido al uso indiscriminado de iluminación exterior.
El especialista subrayó que la contaminación lumínica generada en un solo punto puede modificar la percepción del paisaje en lugares distantes, incluso en aquellos donde no existe alumbrado público.
Explicó que esta propagación de luz afecta tanto a la fauna nocturna como a la calidad del descanso de las personas, debido a la alteración de los ciclos naturales de oscuridad.
Por ello, consideró urgente promover desde los hogares un diseño de iluminación responsable, basado en tecnología adecuada, luminarias con dirección controlada y niveles de intensidad acordes a cada espacio. Indicó que pequeñas acciones, como evitar luces blancas muy potentes o encender solo lo necesario, pueden contribuir significativamente a recuperar los cielos oscuros.
Finalmente, reiteró la necesidad de que autoridades y ciudadanía trabajen de manera conjunta para implementar estrategias reales que mitiguen el exceso de iluminación y permitan disfrutar nuevamente del firmamento, un patrimonio natural que, advirtió, se está perdiendo a un ritmo acelerado.