
Derivado del percance registrado en Ecuador, donde un sacerdote perdió la vida tras ser alcanzado por una cruz dentro de un templo, recintos católicos de la ciudad de Cuautla han reforzado sus protocolos de seguridad e inspección con el objetivo de prevenir incidentes y salvaguardar la integridad de los fieles, precisó Ignacio Ponce, párroco de la iglesia del Señor del Pueblo.
Ante este lamentable hecho ocurrido, las autoridades eclesiásticas locales han puesto especial énfasis en la revisión constante de los elementos decorativos, esculturas de gran tamaño e infraestructura interior de las parroquias para garantizar que se encuentren debidamente asegurados.
El sacerdote confirmó que en dicho recinto se mantienen trabajos permanentes para asegurar que la colocación de imágenes y adornos religiosos cumpla con las condiciones idóneas que impidan cualquier tipo de riesgo para las y los asistentes.
En cuanto a los riesgos identificados en el atrio del santuario, el párroco detalló que el principal factor de cuidado reside en el desprendimiento de palmas secas de las palmeras de gran altura que adornan el exterior, por lo que se efectúan labores constantes de mantenimiento preventivo.
Respecto al interior del templo, precisó que la estructura e imaginería no representan peligro alguno de caída o colapso sobre la feligresía, señalando que todo el mobiliario religioso se encuentra adecuadamente instalado y sujeto bajo las normativas de protección.
Finalmente, destacó que el personal del recinto, incluyendo sacristanes, trabajadores y comités encargados de las festividades patronales, mantiene una supervisión continua para prevenir eventualidades tanto en la jornada diaria como durante contingencias por fenómenos naturales o sismos.