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Punto Por Punto TV

Iván Téllez.

Cuernavaca, Mor. – Después de siete años de permanecer cerrado, reabrió sus puertas el Museo de Medicina Tradicional y Herbolaria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en Cuernavaca, con el propósito de recuperar un espacio dedicado a la investigación, conservación y difusión de los conocimientos ancestrales sobre el uso medicinal de las plantas, informó el director del Centro INAH Morelos, Víctor Hugo Valencia Valera.

La reapertura se realizó este miércoles 28 de octubre, en el inmueble ubicado en la calle Matamoros número 14, en el barrio de Acapantzingo. El recinto forma parte del Jardín Etnobotánico y ofrece a los visitantes un acercamiento a las prácticas tradicionales de curación, los saberes de las comunidades indígenas y rurales, así como la relación entre la biodiversidad y la medicina tradicional mexicana.

El museo permaneció cerrado debido a los daños estructurales ocasionados por el sismo del 19 de septiembre de 2017, que afectó diversos inmuebles históricos de Morelos. El edificio que lo alberga tiene un importante valor histórico: se trata de la antigua Villa de Olindo, una casa de campo construida por órdenes de Maximiliano de Habsburgo en 1865, conocida también como la Casa de la India Bonita. El Jardín Etnobotánico fue inaugurado en 1976 y el museo abrió al público en 1979.

El recinto cuenta con una exposición dedicada a la historia de la medicina tradicional, desde las referencias sobre plantas medicinales registradas en códices del siglo XVI hasta las prácticas que todavía utilizan distintas comunidades. Los visitantes pueden conocer remedios tradicionales, formas de preparación de productos herbolarios y conocimientos relacionados con el uso de plantas para atender distintos padecimientos.

Además, el espacio se complementa con el Jardín Etnobotánico, que alberga una amplia colección de especies vegetales de importancia medicinal, alimenticia, ornamental y ritual. Entre sus ejemplares hay orquídeas, cactáceas, plantas nativas e introducidas y especies propias de la selva baja caducifolia, que contribuyen a la investigación científica y a la preservación de la diversidad biológica de la entidad.

La investigación sobre medicina tradicional y herbolaria también tiene como antecedente el trabajo del antropólogo Bernardo Baytelman, quien impulsó desde 1976 el rescate de los conocimientos populares sobre las propiedades y aplicaciones de las plantas en Morelos. Asimismo, el investigador del Centro INAH Morelos, Paul Hersch Martínez, ha participado en proyectos relacionados con la reestructuración y fortalecimiento del jardín y el museo. No obstante, no fue posible confirmar en las fuentes consultadas el nombre de la persona responsable de la curaduría específica de la exposición presentada en esta reapertura.

Con la reapertura, el INAH recupera un espacio de divulgación del patrimonio biocultural de Morelos, donde el público puede acercarse a los conocimientos transmitidos entre generaciones sobre las plantas medicinales y su relación con la salud. El jardín y el museo se encuentran en Matamoros número 14, en Acapantzingo, Cuernavaca; de acuerdo con la información institucional publicada, el acceso es gratuito.

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