
Con el objetivo de mitigar el impacto en la población y resolver las demandas del sector transporte, los gobiernos de Morelos y de México establecieron contacto con líderes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) y de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC).
A través de este acercamiento, las autoridades ofrecieron formalmente la instalación de una mesa de trabajo conjunta para dar cauce a las inquietudes de ambas agrupaciones y construir alternativas de solución.
Aunque los manifestantes manifestaron que las interrupciones viales responden a consignas fijadas por sus cúpulas a nivel nacional, la administración estatal y el Gobierno de México reafirmaron su apertura al consenso para destrabar el conflicto.
Las dependencias involucradas subrayaron que la prioridad de las mesas de negociación es garantizar la libre manifestación del gremio mediante el diálogo, minimizando al mismo tiempo las afectaciones en la movilidad de las y los ciudadanos.