
Cuernavaca, Mor. – El pueblo de Ocotepec, en Cuernavaca, inició sus festividades de Día de Muertos con los tradicionales novenarios y la colocación de las ofrendas nuevas, que este año se prevé incluyan alrededor de ocho fotografías de personas fallecidas en la comunidad, aunque el número podría incrementarse conforme avance el día.
Yanira Rivas Rendón, originaria de Ocotepec y participante en la promoción de las tradiciones, explicó que las actividades comenzaron a mediados de octubre con el novenario de los accidentados, tradición que tiene un respaldo histórico en la época de la Revolución. Posteriormente se realizó el novenario de los pequeños y este día iniciaron los rezos para los adultos.
La llamada “cerea” es una de las tradiciones más representativas. Consiste en entregar una vela de cera a los visitantes, pues, de acuerdo con la creencia, esa luz acompañará el nuevo camino de los seres queridos. “La gente que nos visita da la cera y nosotros correspondemos compartiendo los alimentos, esa gratitud de dar luz a nuestro difunto”, señaló Rivas.
El punto central de la celebración será el 31 de octubre y el 1 de noviembre, a partir del mediodía, cuando las familias abran sus ofrendas al público. Al día siguiente, desde temprano, los habitantes acudirán al panteón para colocar las flores y ceras en las tumbas de sus difuntos.
Rivas Rendón hizo un llamado a los visitantes a respetar la esencia de la tradición. Recomendó llevar un jarrito para reducir el uso de unicel, no asistir con disfraces si hay letreros que lo prohíben y, sobre todo, no desperdiciar la comida que las familias ofrecen. “Es un gran esfuerzo para las familias; no se vale tirar la comida”, concluyó.