
Iván Téllez.
Cuernavaca, Mor. – El desempeño de Pablo Aguilera Casados al frente de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SEPRAC) continuará bajo evaluación hasta el cierre de 2026, cuando el Ayuntamiento de Cuernavaca determinará si existen resultados suficientes para mantenerlo en el cargo, ante la necesidad de fortalecer la seguridad pública en la capital morelense, afirmó el alcalde José Luis Urióstegui Salgado.
La evaluación transcurre tras las protestas de policías municipales para exigir el cumplimiento del incremento salarial, una demanda que derivó en la aprobación de un nuevo tabulador por parte del Cabildo el 14 de octubre. El acuerdo establece un sueldo neto mensual de 17 mil 701.95 pesos para el grado de policía, con prestaciones adicionales por despensa y alimentación, bajo los requisitos correspondientes del servicio profesional de carrera.

La mejora salarial representa uno de los compromisos de la administración municipal con los elementos de seguridad; sin embargo, también implica la exigencia de resultados en el cumplimiento de sus funciones. La expectativa es que las mejores condiciones laborales contribuyan a fortalecer el desempeño policial, la capacidad de respuesta ante emergencias y las acciones de prevención del delito en las colonias de Cuernavaca.
A este escenario se suma la inversión de cerca de 30 millones de pesos en la modernización del Centro de Comando, Control, Comunicación y Cómputo (C4), que cuenta con más de mil 500 cámaras conectadas y herramientas para el reconocimiento de placas vehiculares. El Ayuntamiento prevé cerrar 2026 con dos mil 212 cámaras públicas y domiciliarias, infraestructura que deberá respaldar las labores operativas y la atención de incidentes, de acuerdo con información municipal.
El reto para la SEPRAC consiste en traducir los recursos destinados a salarios, equipamiento y tecnología en resultados verificables: una respuesta oportuna a los llamados de emergencia, mayor capacidad de prevención, atención efectiva de los delitos y coordinación entre el personal del C4 y los policías desplegados en territorio. La evaluación no debe limitarse a la percepción ciudadana, sino considerar también los indicadores objetivos sobre la incidencia delictiva y la eficacia de las intervenciones policiales.
En ese contexto, la continuidad de Aguilera Casados dependerá de los avances que registre la corporación y de la capacidad de la dependencia para responder a las necesidades de seguridad de la población. El fortalecimiento de la videovigilancia y la mejora de las condiciones salariales constituyen herramientas para el trabajo policial, pero su impacto deberá reflejarse en las calles y en la atención de los hechos delictivos.
Al cierre de 2026, el Ayuntamiento tendrá que valorar si la estrategia de seguridad ofrece resultados suficientes o si requiere ajustes en la conducción de la SEPRAC. La permanencia del secretario quedará así vinculada al desempeño de la corporación y a los avances que consiga en materia de seguridad pública, de acuerdo con lo señalado por el alcalde José Luis Urióstegui Salgado.