
Cuernavaca, Mor., a 16 de octubre.- A pesar de la reforma laboral, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Hulera de la República Mexicana se niega a la apertura democrática, a la transparencia y al respeto a los derechos humanos de sus afiliados, y actualmente hay varios bajo amenaza de expulsión.
Así lo confirmó en entrevista el asesor jurídico en materia laboral, Carlos Arizmendi González, quien explicó la delicada situación que se está viviendo al interior de la prestigiada empresa líder en Norteamérica, en cuya planta de Cuernavaca laboran más de mil 200 trabajadores, pero lamentablemente en condiciones sindicales no adecuadas.
El abogado explicó que hay varios trabajadores que sufren una persecución de su propio sindicato, solo por haber formado otra planilla para participar en una pasada jornada electoral. A esa planilla se le pusieron trabas legales, y después, algunos promotores de esa participación han sido objeto de amenazas.
Hay un manifiesto abierto a la base trabajadora, en el cual se señala la problemática relacionada con pérdida de la libertad de expresión, falta de rendición de cuentas, campañas de desprestigio y denigración hacia quienes han exigido rendición de cuentas del sindicato.
El sindicato de Firestone debe cumplir con la reforma laboral a que ya están sometidos los tres países que son parte del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, fomentar el voto libre, directo y secreto, como una garantía de democracia.
La Secretaría del Trabajo del gobierno federal tendría que fomentar esas libertades, pero existen sospechas de que hay algunos funcionarios federales coludidos con el sindicato, porque en días pasados algunos trabajadores acudieron a oficinas de esa dependencia, y de inmediato dirigentes del sindicato ya tenían toda la información sobre las quejas de los inconformes, expresó el abogado laboralista.