
Iván Téllez.
Cuernavaca, Mor. – Con un precio promedio de un millón 800 mil pesos, el acceso a la vivienda representa un reto para las familias mexicanas, debido a los ingresos que necesitan comprobar para obtener un crédito hipotecario. Ante este panorama, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) participa en mesas de trabajo con el gobierno federal para impulsar alternativas que faciliten la adquisición de una propiedad, como las viviendas del bienestar, informó Jenny Rivas Padilla, presidenta nacional de la asociación.
Para acceder a una vivienda de este valor se requieren ingresos mensuales de alrededor de 44 mil pesos, de acuerdo con la estimación de la dirigente inmobiliaria. Sin embargo, el ingreso necesario puede variar según el enganche, la tasa de interés, el plazo del financiamiento y las condiciones de cada institución bancaria, factores que limitan las posibilidades de compra para una parte de la población.

Pese a estas dificultades, el mercado inmobiliario mantiene una tendencia de crecimiento en el segmento habitacional. De acuerdo con la Sociedad Hipotecaria Federal, el valor promedio de las viviendas adquiridas mediante crédito hipotecario alcanzó un millón 960 mil 32 pesos durante el primer semestre de 2026, mientras que los precios aumentaron 7.9 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En contraste, el sector de la construcción enfrenta dificultades para mantener su actividad. De acuerdo con cifras de BBVA Research, el producto interno bruto de esta industria disminuyó 1 por ciento durante 2025, principalmente por la caída de 22.5 por ciento en la obra civil. Para 2026, el comportamiento del sector dependerá, entre otros factores, de la inversión pública y del dinamismo de los proyectos inmobiliarios.
En Morelos, las expectativas del sector apuntan a que continúe el crecimiento del mercado habitacional, al tiempo que se fortalece el interés por el desarrollo inmobiliario industrial. Este último segmento representa una oportunidad para atraer inversiones y generar empleos, particularmente ante la demanda de espacios para actividades productivas y logísticas.
En este contexto, el Estado de México se mantiene como un referente para el desarrollo industrial por su ubicación estratégica y su conexión con los principales centros de consumo y distribución del país. Para Morelos, el reto será impulsar proyectos habitacionales e industriales con planeación, certeza jurídica y servicios suficientes, sin dejar de atender la necesidad de ampliar las opciones de vivienda accesible para la población.