
En el marco del Día Internacional de las Lenguas de Señas, personal del Centro de Atención Múltiple (CAM) número 7 de Cuautla hizo un llamado a la población a aprender Lengua de Señas Mexicana (LSM), al señalar que la falta de personas que puedan comunicarse mediante este sistema representa una de las principales barreras para los niños y jóvenes sordos fuera de las escuelas.
Sandra Fabiola Meneses Flores, directora del CAM 7 de Cuautla, explicó que el plantel atiende a población sorda de distintos municipios de la región oriente de Morelos, por lo que la Lengua de Señas Mexicana constituye una herramienta fundamental para su aprendizaje y desarrollo.
Sin embargo, advirtió que una vez que los alumnos salen de la escuela enfrentan dificultades para comunicarse, debido a que gran parte de la población no conoce siquiera elementos básicos de la LSM.
Esta situación limita su posibilidad de interactuar, realizar actividades deportivas, artísticas o recreativas y desenvolverse de manera independiente.
Explicó que incluso algunas familias todavía no dominan completamente la Lengua de Señas Mexicana, lo que representa una barrera adicional para los menores. Por ello, cuando realizan actividades fuera del plantel, en muchas ocasiones es necesario que los maestros los acompañen para facilitar la comunicación con otras personas.
Actualmente, el CAM 7 cuenta con 28 alumnos sordos, además de estudiantes que reciben atención en la telesecundaria de Calderón. Las autoridades educativas señalaron que existen otros menores sordos de diferentes municipios que requieren atención, pero que todavía no han llegado al centro.
Refirió que aunque cada vez existe mayor presencia de la Lengua de Señas Mexicana en instituciones y dependencias, todavía es necesario que la sociedad se involucre y adquiera conocimientos básicos para comunicarse con las personas sordas.
Consideró que aprender LSM debería verse como el aprendizaje de una segunda lengua, al recordar que para las personas sordas esta constituye su principal medio de comunicación.
Asimismo, subrayó que proporcionar a los niños sordos una forma efectiva de comunicarse es una responsabilidad que corresponde tanto a las familias como a la sociedad.
Finalmente, hizo énfasis en que la comunicación es indispensable para el desarrollo educativo y personal de los menores sordos, por lo que ampliar el número de personas que conocen la Lengua de Señas Mexicana permitiría reducir las barreras que actualmente enfrentan fuera del entorno escolar.