
El obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, llamó a la población a contribuir a la construcción de una sociedad más justa y pacífica desde las acciones cotidianas, especialmente en un contexto marcado por la violencia que afecta a Morelos.
Durante su mensaje, planteó que trabajar por lo que denominó “la viña del Señor” no se limita a las actividades religiosas, sino que también implica la manera en que cada persona enfrenta las dificultades, se relaciona con los demás y participa en la realidad social de su comunidad.
Señaló que atender a los integrantes más vulnerables de una familia también representa una forma de contribuir al bienestar colectivo.
De igual manera, destacó la importancia de mantener una actitud positiva en los espacios laborales, incluso cuando existen ambientes hostiles, pues consideró que el comportamiento individual puede influir en el entorno.
Ante la situación de violencia que se vive en Morelos, el obispo llamó a no permanecer indiferentes.
Expuso que sentir preocupación por lo que ocurre en el estado, buscar vivir en paz y procurar que esa tranquilidad también se refleje dentro de la familia son acciones que, desde su perspectiva, contribuyen a enfrentar el deterioro social.
También hizo énfasis en el autocontrol frente a los conflictos personales. Señaló que contener el impulso de ofender, agredir o perjudicar a otra persona puede convertirse en una decisión concreta para preservar la convivencia y evitar que los enfrentamientos escalen.
El mensaje incluyó además un llamado a involucrarse en la realidad social y a mantener la exigencia de mejores condiciones de justicia y paz. Para Castro, la participación ciudadana no debe reducirse a observar los problemas, sino que debe traducirse en acciones acordes con las capacidades y responsabilidades de cada persona.
Finalmente, el obispo invitó a reflexionar sobre el uso de los talentos y capacidades individuales para contribuir al entorno. Su planteamiento parte de que la construcción de paz también puede comenzar con decisiones personales: cuidar a los más vulnerables, actuar con respeto, evitar confrontaciones y participar en la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrenta Morelos.