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Punto Por Punto TV

Por Ángel Álvarez. 

Cuernavaca, Mor.- A un mes de la deflagración registrada en la calle Francisco Villa, de la colonia Las Granjas, en Cuernavaca, las secuelas del siniestro que generó impacto en Morelos y trascendió a nivel nacional todavía son visibles en la zona. Mientras continúan los trabajos de rehabilitación y algunas viviendas permanecen en reparación, los habitantes y comerciantes de esta conocida vialidad enfrentan ahora otro efecto del incidente, el golpe a su economía.

La calle Francisco Villa, que durante días permaneció en el centro de la atención por la magnitud del siniestro, mantiene restricciones de paso debido a las obras de rehabilitación del drenaje. Esta situación ha reducido la circulación de personas y vehículos y, con ello, la llegada de clientes a cerca de 20 establecimientos de la zona. Punto Por Punto TV recorrió el lugar y habló con comerciantes que, aunque no sufrieron daños físicos directos, aseguran estar pagando las consecuencias económicas del siniestro.

Elizabeth Rodríguez Hernández, propietaria de una sastrería, explicó que sus ventas han disminuido alrededor de 60 por ciento debido a la falta de paso en la calle. Señaló que los comerciantes solicitaron al Gobierno de Morelos un apoyo económico, pero hasta ahora únicamente han recibido confirmación de que su oficio fue recibido, sin conocer si habrá recursos, cuánto recibirían o cuándo se entregarían.

La comerciante señaló que la situación es particularmente complicada para quienes rentan sus locales, pues la disminución de ingresos dificulta cubrir los gastos del negocio. Por ello, pidió acelerar los trabajos del drenaje e incluso ampliar los horarios de construcción a sábados y domingos para reducir el tiempo de afectación. “Si pasa más tiempo, las pérdidas van a ser más”, advirtió.

Marco Antonio Ortiz Oropeza, encargado de Jardín Orquídea, reportó una afectación todavía mayor. De acuerdo con su estimación, las ventas de los establecimientos han caído hasta 80 por ciento, principalmente en los negocios dedicados a la venta de alimentos, debido a que los clientes ya no pueden llegar con facilidad a la zona.

Ortiz Oropeza explicó que su establecimiento depende directamente de la afluencia de clientes y que la situación también representa una presión para los trabajadores. Agregó que los comerciantes presentaron documentación para acceder a un apoyo económico anunciado por las autoridades, con montos que, según el comunicado recibido, irían de 10 mil a 50 mil pesos, pero hasta el momento no han recibido los recursos.

Los comerciantes también señalaron que existe una denuncia contra la empresa responsable de la pipa involucrada en el siniestro y que permanecen a la espera de avances. Mientras tanto, solicitaron que las obras del drenaje se aceleren y que se amplíen los horarios de trabajo, ya que actualmente las labores se realizan principalmente de 8:00 a 17:00 horas, con jornadas reducidas los sábados y sin trabajos los domingos.

A un mes de la deflagración, las afectaciones en Las Granjas ya no se limitan a los daños estructurales que dejó el siniestro. Para los comerciantes de la calle Francisco Villa, el paso restringido y la disminución de clientes se han convertido en una nueva secuela que impacta directamente sus ingresos, mientras esperan que las autoridades aceleren la rehabilitación y definan los apoyos económicos solicitados.

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