
Por Ángel Álvarez.
Cuernavaca, Mor.- Trabajadores sindicalizados, jubilados y pensionados se manifestaron al interior del Congreso de Morelos durante el inicio del nuevo periodo ordinario de sesiones, para exigir que cualquier propuesta relacionada con la creación de un Instituto de Pensiones sea discutida con la base trabajadora y no aprobada de manera sorpresiva. Con pancartas y un pliego petitorio, advirtieron que permanecerán atentos para evitar un “madruguete” que afecte sus derechos adquiridos.
Durante la jornada, los trabajadores entregaron el documento a los legisladores y solicitaron que, antes de avanzar en cualquier iniciativa, se conozca un estudio actuarial y un registro actualizado de jubilados y pensionados, además de una justificación clara sobre la necesidad de crear el nuevo organismo.

El líder sindical José Ramón Wong señaló que la representación de los trabajadores se retiró de las mesas con el Poder Ejecutivo al considerar que no existen condiciones justas para continuar el diálogo. Reprochó que hasta ahora no se les haya presentado información suficiente para determinar la viabilidad y necesidad del Instituto de Pensiones.
Mientras los trabajadores escuchaban desde el recinto legislativo, las distintas fuerzas políticas fijaron postura y coincidieron en que no aprobarán una nueva Ley de Pensiones ni la creación de un Instituto sin diálogo y acuerdo con los trabajadores.

El coordinador de Morena, Rafael Reyes Reyes, aseguró que su bancada no avalará una nueva Ley de Pensiones sin un acuerdo previo y garantizó el respeto a los derechos laborales. Desde el PAN, Oscar Daniel Martínez Terrazas sostuvo que serán inflexibles ante cualquier medida que vulnere el bienestar ciudadano, mientras que el PT, a través de Alberto Sánchez Ortega y Tania Valentina Rodríguez Ruiz, reiteró que los derechos de los trabajadores “no son negociables”.
La coordinadora del PRI, Eleonor Martínez Gómez, también advirtió que no respaldarán una propuesta que no conozcan a fondo y comprometió un voto informado, con discusión y transparencia, sin importar de dónde provenga la iniciativa. Las demás fuerzas políticas se pronunciaron igualmente por privilegiar el diálogo y los acuerdos.

Con estas posturas, los legisladores enviaron un mensaje directo a los jubilados, pensionados y trabajadores que permanecían en el Congreso: cualquier reforma en materia de pensiones deberá pasar primero por el diálogo, la revisión técnica y el consenso con quienes serían directamente afectados.
Mientras tanto, los trabajadores adelantaron que continuarán vigilando las sesiones y el proceso legislativo para evitar que cualquier propuesta sea aprobada sin su participación y sin garantías para preservar sus derechos adquiridos.