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Punto Por Punto TV

Por Iván Téllez.

Cuernavaca, Mor. – El proyecto inmobiliario Altoverde, que contemplaba la construcción de seis torres residenciales en el predio conocido como La Cazahuatera, en Cuernavaca, no podrá iniciar obras debido a que no cumplió con los requisitos establecidos por la normatividad municipal y ambiental. El terreno, de aproximadamente cinco hectáreas, alberga alrededor de mil 600 árboles nativos y se ha convertido en un punto de preocupación para vecinos y organizaciones ambientalistas.

René Roberto Castañeda Gómez, secretario de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos de Cuernavaca, informó que la licencia de construcción para el complejo residencial no fue otorgada, luego de que el proyecto fuera sometido a revisión por las instancias correspondientes y se determinara que no reunía las condiciones necesarias para recibir la autorización.

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Explicó que uno de los puntos revisados fue el Comité de Ordenamiento Ecológico Territorial (COET), donde se analizaron las condiciones ambientales y de uso de suelo del predio, así como las características del proyecto y el impacto que tendría sobre la zona.

La empresa Portenta, desarrolladora del proyecto, había presentado distintas medidas para reducir la afectación ambiental y conservar el arbolado de La Cazahuatera. Entre sus propuestas se encontraba mantener mil 172 árboles en su sitio, reubicar otros 335 dentro del mismo predio y plantar 300 ejemplares adicionales, con lo que aseguraba que se conservaría alrededor del 89 por ciento del arbolado existente.

Además, el proyecto contemplaba más de 18 mil metros cuadrados de áreas verdes, un núcleo de conservación y sistemas para el tratamiento y aprovechamiento del agua, como parte de las medidas planteadas por la empresa para disminuir el impacto ambiental de la construcción.

Sin embargo, Castañeda señaló que las medidas ofrecidas por Portenta no fueron suficientes para que el proyecto cumpliera con todos los criterios y requisitos necesarios, por lo que el Ayuntamiento determinó no otorgar la licencia de construcción y, con ello, impedir que los trabajos puedan comenzar en el predio.

Respecto a la posibilidad de expropiar La Cazahuatera para garantizar su conservación, el funcionario indicó que se trata de un asunto que corresponde principalmente al Gobierno del Estado de Morelos, al involucrar atribuciones y procedimientos que rebasan el ámbito municipal. El predio también ha sido señalado por ciudadanos y ambientalistas como susceptible de recibir una figura de protección ambiental.

Finalmente, el secretario afirmó que la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos mantiene un trabajo permanente para preservar las áreas naturales, vigilar el cumplimiento de la normatividad y mantener en buenas condiciones a Cuernavaca, por lo que cualquier proyecto deberá cumplir con los requisitos establecidos antes de obtener las autorizaciones correspondientes.

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