
Por Ángel Álvarez e Israel Cruz.
Cuernavaca, Mor. – El debate en torno al sistema de pensiones en Morelos ha colocado nuevamente en el centro a trabajadores y autoridades, en un escenario donde la incertidumbre comenzó a disiparse, aunque sin dejar de lado la exigencia de claridad en las decisiones que podrían impactar sus derechos.
Mientras el tema avanza en el ámbito institucional, en las calles también se ha hecho visible el descontento de distintos sectores laborales, que han optado por la movilización para exigir garantías, diálogo y respeto a sus conquistas sindicales.

“Hay confianza y se disipa la incertidumbre”, afirmó José Ramón Wong Balboa, líder sindical, luego de las declaraciones de la gobernadora Margarita González Saravia, quien aseguró que el proyecto del Instituto de Pensiones no afectará a la base trabajadora.
El dirigente reconoció que el posicionamiento del Ejecutivo genera un cambio en la percepción entre los trabajadores, aunque dejó claro que los sindicatos permanecerán atentos al contenido de la iniciativa, al considerar fundamental conocer a fondo sus alcances antes de fijar una postura definitiva.

En paralelo, en el marco del Día del Trabajo, sindicatos del Colectivo Amplio Morelos tomaron la avenida Plan de Ayala, en Cuernavaca, para visibilizar sus demandas, entre ellas el rechazo a reformas que pudieran modificar condiciones de jubilación o reducir prestaciones.
Durante la protesta, trabajadores señalaron posibles afectaciones como el aumento en los años de servicio para jubilarse y la disminución de beneficios, al tiempo que exigieron respeto a los contratos colectivos y mayor certeza laboral.

Entre consignas y posicionamientos, los manifestantes insistieron en la necesidad de abrir mesas de diálogo con el gobierno estatal, con el objetivo de que cualquier reforma en materia de pensiones se construya de manera conjunta y con la participación activa de los sindicatos.
