
El periodo vacacional de Semana Santa no ha traído el impulso esperado para el sector turístico en Cuautla y la región oriente, donde empresarios reportan una afluencia moderada de visitantes, muy por debajo de las expectativas generadas al inicio de la temporada.
De acuerdo con Juan Díaz Olvera, vicepresidente del Consejo Coordinador Empresarial, el panorama para los llamados “días santos” se mantiene reservado, debido a una combinación de factores que han impactado directamente en la llegada de turistas, entre ellos el clima de inseguridad, el encarecimiento de productos y servicios, así como la preferencia de los viajeros por otros destinos.
El representante empresarial explicó que, a diferencia de años anteriores, el perfil del visitante ha cambiado de forma significativa. Actualmente, quienes arriban a Cuautla lo hacen con presupuestos limitados, lo que restringe su consumo y reduce la derrama económica en el municipio.
Además, señaló que ha disminuido considerablemente el turismo de estancia prolongada. “En Cuautla ya no hay vacacionistas que se queden de tres días a una semana; ahora predominan los paseantes que llegan, realizan sus actividades y se retiran el mismo día”, puntualizó.
Esta dinámica ha afectado de manera directa al sector hotelero y a los prestadores de servicios turísticos, quienes esperaban una recuperación económica durante esta temporada alta, misma que no se ha concretado ante la baja ocupación y el menor consumo.
Aunado a ello, el incremento de la inflación registrado en el último mes ha encarecido insumos, productos y servicios, generando presión adicional sobre micro, pequeñas y medianas empresas, que enfrentan mayores costos operativos sin un incremento proporcional en sus ingresos.
Finalmente, Díaz Olvera reconoció que la percepción de inseguridad ha jugado un papel determinante en la decisión de los turistas, quienes han optado por destinos considerados más seguros, como Querétaro y otras ciudades, dejando a Cuautla en desventaja dentro de la competencia turística regional.
Ante este escenario, el sector empresarial mantiene cautela y advierte que será necesario reforzar estrategias de promoción, seguridad y apoyo económico para revertir la tendencia y recuperar la confianza de los visitantes en futuras temporadas vacacionales.