
A casi seis meses de haber asumido funciones, el magistrado Javier Gutiérrez Ávila, integrante del Primer Tribunal Colegiado en materia de Trabajo del Poder Judicial de la Federación, señaló que uno de los principales retos al llegar al órgano jurisdiccional fue enfrentar un importante rezago de expedientes, así como una estructura institucional con cierta resistencia a los cambios.
El magistrado explicó que al iniciar su gestión encontraron numerosos juicios laborales que se habían prolongado durante años sin contar con una sentencia definitiva, lo que representaba un desafío para mejorar la eficiencia en la impartición de justicia.
Indicó que, durante este periodo inicial, el trabajo del tribunal se ha enfocado en atender la mayor cantidad posible de casos pendientes para reducir el atraso acumulado.
En ese sentido, detalló que en aproximadamente seis meses se han logrado revisar y resolver cerca de mil expedientes.
Destacó que anteriormente esa misma cantidad de asuntos podía tardar hasta un año en resolverse; sin embargo, con los ajustes en la dinámica de trabajo y la intensificación de las labores jurisdiccionales, el tiempo se ha reducido prácticamente a la mitad.
Señaló que este avance permite no sólo disminuir el rezago histórico, sino también comenzar a atender otros expedientes que permanecían en lista de espera.
“Al corte de estos seis meses estamos terminando lo que antes tardaba un año en cumplirse. Eso nos parece un avance notable en la administración de justicia”, expresó el magistrado al referirse a los resultados obtenidos durante este periodo.